Las Leyes de Murphy y la Estupidez Humana


Con cierta frecuencia, me queda muy claro lo estúpido que soy  (o he sido). Y de este modo sí sé que no soy completamente estúpido.

Todos hemos recurrido alguna vez a una de tantas Leyes de Murphy, aunque poco sepamos quién haya sido ese tal Murphy, lo que si es un hecho es que esa lista de calamidades demuestra que tan grande puede ser nuestra estupidez y si de consuelo sirve, no toda la culpa es nuestra, muchas veces es debido a la estupidez ajena, pero sin importar cómo sea el común es la estupidez que creo no hace falta aclarar que me refiero a la humana pues dudo que otra especie animal lo sea como nosotros.

Ya hace algún tiempo escribí respecto a la Estupidez, retomando el libro de Paul Tabori Historia de la Estupidez Humana, pues bien ahora deseo agregar algunos aspectos o características de esta cualidad propia del ser humano, tomadas del libro El Poder de la Estupidez de Giancarlo Livraghi en el citado libro, se resaltan algunos de los aliados de la estupidez:

  • La burocracia
  • La ignorancia
    • A ésta se agregan sus muchos hermanos como la arrogancia, la presunción, el egotismos y egoísmos, la envidia, la despreocupación, el servilismo, la imitación, los prejuicios, etc.
  • El miedo
    • Por el aprendizaje, ya que para los estúpidos el aprendizaje es peligroso pues nos hace pensar y eso implica responsabilidad es mejor que los otros piensen por nosotros y nos digan que hacer.
  • Las costumbres
    • La costumbre debilita la curiosidad y rebaja los deseos de explorar, descubrir, aprender, mejorar y cambiar de punto de vista. Es lo que José Ingenieros llamó Rutinarios.
  • La prisa
  • La astucia
  • Los ídolos e íconos
  • El oscurantismo y la superstición

Leyes de Cipolla

Así mismo, Giancarlo incluye en su libro a las leyes de Carlos Cipolla quién estableció las Leyes Básicas de la Estupidez Humana, resumidas en los siguientes párrafos:

  1. Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo.
  2. La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona.
  3. Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio.
  4. Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.
  5. La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe. Corolario: El estúpido es más peligroso que un malvado.

Las leyes 3 a 5 están basados en el Gráfico de Cipolla que Giancarlo ha denominado Gráfico Estupidológico

Cipolla

Tres Corolario

Para concluir esta estrada les dejo estos corolarios

  1. En cada uno de nosotros reside un factor de estupidez que es siempre mucho mayor de lo que creemos.
  2. Cuando la estupidez de una persona se combina con la estupidez ajena, el impacto crece de forma geométrica ; esto es, por la multiplicación no por la adición, de los factores de estupidez individual.
  3. Combinar la inteligencia de distintas personas es más difícil que combinar la estupidez.

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Tengo curiosidad sobre la curiosidad


Los sistemas educativos de la actualidad, en su mayor medida, se niegan a reconocer la importancia de la curiosidad. Interesados en poco más que la eficiencia material y la ganancia económica, nuestras instituciones educativas ya no alientan el pensamiento por sí mismo y el libre ejercicio de la imaginación. Las escuelas y los colegios se han convertido en campos de entrenamiento para trabajadores especializados en lugar de foros de cuestionamiento y debate, y las academias y las universidades ya no son viveros para esos curiosos a los que Francis Bacon, en el siglo XVI, llamó “mercaderes de la luz”. Aprendemos a preguntar “¿cuánto costará?”, y “¿cuánto tardará?” en lugar de “¿por qué?”

El título de la entrada es como comienza Alberto Manguel el libro Curiosidad, una historia natural, en éste se aborda el estudio sobre esa característica innata de los animales ya que no es exclusiva del ser humano, aunque el trabajo está centrado en éste último. Al iniciar la lectura me recordó a Carl Sagan y un pasaje del libro Cosmos ya que también aborda el tema resaltando la importancia de seguir fomentando ese espíritu investigador, Carl culpa a los adultos de que niños y jóvenes dejen de cuestionar el mundo, quizá por eso los alumnos que llegan a las instituciones educativas son alumnos que aceptan todos sin preguntar ya que han aprendido que el hacerlo es malo, y lo reafirman cuando conocen profesores que no permiten volver desenpolvar esta cualidad animalística pero tampoco debemos culpar completamente al docente, él también fué educado así, su responsabilidad radica en que ejerciendo tan noble labor no reeducarse.

Pues bien, en este libro  Manguel aborda lo referente a la pregunta constante ¿por qué?, aquí les dejo el primer capítulo.

Los Números Perfectos


El seis es un número perfecto en sí mismo, y no porque Dios haya creado todas las cosas en seis días, sino por todo lo contrario. Dios creó todas las cosas en seis días porque el seis es perfecto.

En repetidas ocasiones he comentado a mis alumnos, en tono de broma, que deben aspirar en sus exámenes y calificaciones en general a un número perfecto, ellos consideran y responden que es el 10.0, sus expresiones cambian drásticamente cuando escuchan que el número perfecto para los pitagóricos es el 6.0. Y aquí explico el por qué.

Los números perfectos son aquellas cantidades (o guarismo) que son el producto de la sumatoria de todos sus divisores (enteros).

El primer ejemplo es el 6.0.

  • El 6.0 es divisible entre 1, 2 y 3
    • Realizando la suma: 1 + 2 + 3 = 6

Los otros ejemplos son:

  • 28 = 1 + 2 + 4 + 7 + 14
  • 496 = 1 + 2 + 4 + 8 + 16 + 31 + 62 + 124 + 248
  • 8128 = 1 + 2 + 4 + 8 + 16 + 32 + 64 + 127 + 254 + 508 + 1016 + 2032 + 4064

El vigésimo número perfecto es tan grande que se requieren 5834 dígitos.

¿Conoces algún otro número perfecto?

Plaza de Almas


PlazaAlmas

Por las plazas de las ciudades y los pueblos, por esas que en muchas partes se llaman Plaza de Armas, pasa la gente, y pasa. Quiero decir que cruza por ahí, y quiero decir también que se va por el río del tiempo y de la vida hacia otra vida, hacia otro tiempo.

Vemos el paso de la gente, y no la vemos. Son sombras, igual una a la otra. La misma sombra todas, se diría. Y sin embargo cada hombre y cada mujer, cada niño y cada anciano, lleva dentro de sí una luz que no miramos, la de su propia historia, irrepetible; la de su propia vida, única y diferente a las demás.

Tomado de…

  • Armando Fuentes Aguirre Catón, Plaza de Almas. Cosas de la vida, el amor y la muerte. Editorial Diana

En esas mismas Plaza de Armas o de Almas, ya lo dijo Catón, existen otras almas también invisibles, aquí este video.

ESTOY AQUI from Derecho Animal on Vimeo.

Niños cantantes de hoy


También forma parte de la cultura saber lo que no hay que saber. Dietrich Schwanitz

No deseo ser visto o considerado como anticuado, pero sé que ustedes me darán la razón. En una época donde los concursos de canto abundan, tal parece que el salir en la televisión cantando o berrendo es la misión de muchos seres humanos, sin importar la edad, muchos concursos aprovechan a los padres para ver en sus hijos lo que ellos no pudieron, ser artistas.

Pero existe una gran diferencia entre los concursos infantiles de hoy con los de hace algunos años, en aquellos concursos los niños cantaban canciones para niños, así por ejemplo del concurso Juguemos a Cantar recuerdo a Lorenzo Antonio y sus hermanas cantando Vamos a Jugar:

O a Juanito Farias y la canción Caballo de Palo:

Katy y La Risa de las Vocales:

E incluso la misma Lucero, antes Lucerito.

Ahora los niños cantan lo que cantan los adultos, canciones de amor y desamor, aquí unos ejemplos:

Y así podría seguir, lo que digo es si es concurso de niños por qué no interpretar canciones para niños no de adultos precoces, todo a su momento.

Todo lo que se les dé a los niños, los niños lo darán a la sociedad.