Reflexión


20120916-215823.jpg

Anuncios

El Peligro de la Filosofía


Los gobiernos autoritarios intentan sofocar o dominar la filosofía. Eso se explica, porque la filosofía auténtica fomenta lo que Fernando VII llamó “el funesto hábito de pensar”, y quienes han contraído este hábito suelen cuestionar dogmas y autoridades arbitrarias.
Baste recordar la condena de Sócrates, el ensañamiento de la Iglesia cristiana con los pensadores paganos, la condena inicial de las tesis de Tomás de Aquino, la ejecución de Giordano Bruno y de Miguel Servet, la prisión de Galileo, la amonestación de que fue objeto Kant por su soberano, y las limpiezas ideológicas llevadas a cabo por los gobiernos de Stalin, de Hitler y muchos dictadores latinoamericanos, así como del equipo del Senador McCarthy.
Las víctimas de estas persecuciones no aspiraban al poder político: se limitaron a cuestionar ciertos dogmas. Esto fue considerado criminal porque la autoridad arbitraria necesita que los de abajo sean crédulos y sumisos. Los preguntones, los escépticos y los polemistas ponen en peligro al orden establecido. Y la reflexión filosófica comienza por cuestionar lo que suele aceptarse sin examen. Pienso, luego me opongo mientras no me den razones.

La ciencia fáctica es… Útil


Busca la verdad, la ciencia es eficaz en la provisión de herramientas para el bien y para el mal. El conocimiento ordinario se ocupa usualmente de lograr resultados capaces de ser aplicados en forma inmediata; con ello no es suficientemente verdadero, con lo cual no puede ser suficientemente eficaz. Cuando se dispone de un conocimiento adecuado de las cosas es posible manipularlas con éxito. La utilidad de la ciencia es una consecuencia de su objetividad; sin proponerse necesariamente alcanzar resultados aplicables, la investigación los provee a la corta o a la larga. La sociedad moderna paga la investigación porque ha aprendido que la investigación rinde. Por este motivo, es redundante exhortar a los científicos a que produzcan conocimientos aplicables: no pueden dejar de hacerlo. Es cosa de los técnicos emplear el conocimiento científico con fines prácticos, y los políticos son los responsables de que la ciencia y la tecnología se empleen en beneficio de la humanidad. Los científicos pueden, a lo sumo, aconsejar acerca de cómo puede hacerse uso racional, eficaz y bueno de la ciencia.

Referencia

  • Bunge, M., 2007. La Ciencia su método y su Filosofía, México: Grupo Editorial Patria.

La ciencia fáctica es… Abierta


No reconoce barreras a priori que limiten el conocimiento. Si un conocimiento fáctico no es refutable en principio, entonces no pertenece a la ciencia sino a algún otro campo. Las nociones acerca de nuestro medio, natural o social, o acerca del yo, no son finales: están todas en movimiento, todas son falibles. Siempre es concebible que pueda surgir una nueva situación (nuevas informaciones o nuevos trabajos teóricos) en que nuestras ideas, por firmemente establecidas que parezcan, resulten inadecuadas en algún sentido. La ciencia carece de axiomas evidentes: incluso los principios más generales y seguros son postulados que pueden ser corregidos o reemplazados. A consecuencia del carácter hipotético de los enunciados de leyes, y de la naturaleza perfectible de los datos empíricos la ciencia no es un sistema dogmático y cerrado sino controvertido y abierto. O, más bien, la ciencia es abierta como sistema porque es falible y por consiguiente capaz de progresar. En cambio, puede argüirse que la ciencia es metodológicamente cerrada no en el sentido de que las reglas del método científico sean finales sino en el sentido de que es autocorrectiva: el requisito de la verificabilidad de las hipótesis científicas basta para asegurar el progreso científico.

Referencia

  • Bunge, M., 2007. La Ciencia su método y su Filosofía, México: Grupo Editorial Patria.

La ciencia fáctica es… Predictiva


Trasciende la masa de los hechos de experiencia, imaginando cómo puede haber sido el pasado y cómo podrá ser el futuro. La predicción es, en primer lugar, una manera eficaz de poner a prueba las hipótesis; pero también es la clave del control y aun de la modificación del curso de los acontecimientos. La predicción científica en contraste con la profecía se funda sobre leyes y sobre informaciones específicas fidedignas, relativas al estado de cosas actual o pasado.

La predicción científica se caracteriza por su perfectibilidad antes que por su certeza. Más aún, las predicciones que se hacen con la ayuda de reglas empíricas son a veces más exactas que las predicciones penosamente elaboradas con herramientas científicas (leyes,informaciones específicas y deducciones); tal es el caso con frecuencia de los pronósticos meteorológicos, de la prognosis médica y de la profecía política. Pero en tanto que la profecía no es perfectible y no puede usarse para poner a prueba hipótesis, la predicción es perfectible y, si falla, nos obliga a corregir nuestras suposiciones, alcanzando así una inteligencia más profunda. Por esto la profecía exitosa no es un aporte al conocimiento teórico, en tanto que la predicción científica fallida puede contribuir a él.

Referencia

  • Bunge, M., 2007. La Ciencia su método y su Filosofía, México: Grupo Editorial Patria.

 

La ciencia fáctica es… Explicativa


Intenta explicar los hechos en términos de leyes, y las leyes en términos de principios. Los científicos no se conforman con descripciones detalladas; además de inquirir cómo son las cosas, procuran responder al por qué: por qué ocurren los hechos como ocurren y no de otra manera.

La historia de la ciencia enseña que las explicaciones científicas se corrigen o descartan sin cesar. ¿Significa esto que son todas falsas? En las ciencias fácticas, la verdad y el error no son del todo ajenos entre sí: hay verdades parciales y errores parciales; hay aproximaciones buenas y otras malas. La ciencia no obra como Penélope, sino que emplea la tela tejida ayer. Las explicaciones científicas no son finales pero son perfectibles.

Referencia

  • Bunge, M., 2007. La Ciencia su método y su Filosofía, México: Grupo Editorial Patria.